Artículo
de investigación
Título:
Ejercicio físico y salud
Autoría:
Alberto Cordero, M. Dolores Masiá, Enrique
Galve
Resumen:
La práctica regular de ejercicio físico es una recomendación establecida para
prevenir y tratar los principales factores de riesgo cardiovascular
modificables, como la diabetes mellitus, la hipertensión y la dislipemia.
Realizar actividad física de intensidad moderada durante un mínimo de 30 min 5
días por semana o de intensidad alta durante un mínimo de 20 min 3 días por semana
mejora la capacidad funcional y se asocia a reducciones en la incidencia de
enfermedad cardiovascular y mortalidad. El ejercicio físico induce adaptaciones
fisiológicas cardiovasculares que mejoran el rendimiento físico, y solo en
casos extremos pueden conducir a un riesgo aumentado de complicaciones
asociadas al ejercicio físico. La incidencia de muerte súbita o complicaciones
graves durante la práctica de ejercicio físico es muy baja, se concentra en las
personas con cardiopatías o con adaptación cardiaca muy patológica al ejercicio
y la mayoría de estos casos los pueden detectar unidades de cardiología o
profesionales bien instruidos.
Introducción:
El cuerpo humano, y especialmente nuestro sistema cardiovascular, es
consecuencia de un proceso evolutivo dirigido a hacerlo más resistente al
medio. El conocimiento actual de la fisiología de las diferentes especies
demuestra que el ser humano desarrolló sus sistemas evolutivamente, en
comparación con los reptiles, anfibios e incluso otros mamíferos, para hacerse
mucho más resistente a la falta de comida o bebida y a la actividad física
prolongada1. Sin embargo, el progresivo aumento de la esperanza de vida y los
cambios tan relevantes producidos en nuestro estilo de vida y la alimentación
en las últimas seis décadas han expuesto a la especie humana a unas amenazas
para las que no está preparada ni adaptada biológicamente. La mayoría de los
condicionantes de este nuevo escenario vital están directamente relacionados
con el desarrollo de factores de riesgo y las enfermedades cardiovasculares2,
que se han convertido en la primera causa de muerte en tan solo el último
siglo3; esto ha llevado a la búsqueda de tratamientos que, en algunos casos,
modifican incluso algunos mecanismos adaptativos que el cuerpo humano desarrolló
evolutivamente4. Por el contrario, la práctica regular de ejercicio físico es
una recomendación establecida para el tratamiento de los principales factores
de riesgo cardiovascular modificables, como la diabetes mellitus5, la
hipertensión arterial6 y la dislipemia7, así como el sobrepeso, pero es una de
las medidas menos implementadas tanto por médicos como por pacientes8.
Método:
método cuantitativo
Población:
2´000´000 de corredores
Instrumentos
de recogida de información: registro observacional
Procedimiento:
Más de 2 millones de personas participan cada año en carreras de larga
distancia en Estados Unidos. Un registro observacional evaluó la incidencia de
paradas cardiacas relacionadas con la participación en carreras de maratón
(42,18 km) o media maratón en Estados Unidos durante 10 años, y llegó a incluir
a 10,9 millones de corredores46. La incidencia de parada cardiaca fue de
0,54/100.000 participantes y la enfermedad cardiovascular subyacente,
fundamentalmente miocardiopatía hipertrófica o aterosclerosis coronaria no
diagnosticada, causó la mayoría de las paradas. Se registraron más casos en
maratones que en las medias maratones (1,01 frente a 0,27/100.000 corredores),
al igual que fue más frecuente en varones que en mujeres. El 71% de los casos
de parada cardiaca fallecieron (incidencia, 0,39/100.000 corredores). La
realización de maniobras de reanimación por las personas que presenciaron el
evento y el diagnóstico de alguna cardiopatía que no fuera miocardiopatía hipertrófica
fueron los principales predictores de sobrevivir a la parada cardiaca. Por lo
tanto, la maratón y la media maratón tienen implícito un riesgo de parada
cardiaca y muerte súbita muy bajo.
Resultados:
La incidencia de muerte súbita o complicaciones graves durante la práctica de
actividad física es muy baja, por lo que el balance riesgo-beneficio está
claramente a favor de la práctica de ejercicio
Discusión
y conclusiones: El deporte tiene una amplia variedad
de efectos beneficiosos para la salud, muchos de ellos relacionados con la
protección contra las enfermedades cardiovasculares
Referencias
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